<?xml version="1.0"?>
<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://corazondetrapo.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>Coraz&#xF3;n de trapo</title><description>Lo bueno de tener un coraz&#xF3;n de trapo es que una puede echarlo a la lavadora de vez en cuando, tenderlo, plancharlo y queda casi como nuevo. Lo malo es que a veces se me va la mano con el detergente, o me quedo corta con el suavizante, con lo cual puede que desti&#xF1;a o que quede algo m&#xE1;s &#xE1;spero de la cuenta.</description><link>https://corazondetrapo.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>Palabras</title><link>https://corazondetrapo.blogia.com/2010/012601-palabras.php</link><guid isPermaLink="true">https://corazondetrapo.blogia.com/2010/012601-palabras.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;">A veces me ocurre. No puedo evitarlo. Me pasa mientras estoy haciendo cualquier otra cosa. Empieza ora como un murmullo dentro de mi cabeza, ora como un revoloteo dentro del pecho. Los s&iacute;ntomas son enga&ntilde;osos, sobre todo al principio, y es f&aacute;cil adjudicarlos a cualquiera de mis hipocondr&iacute;as sentimentales. Si estoy inmersa en cualquier tarea mundana me invade la angustia de estar en el lugar equivocado, y si estoy disfrutando de malgastar mi tiempo con reconfortantes pensamientos absurdos, se convierte en un aguij&oacute;n que me azuza...</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;">Da igual que intente ignorarlo, llega un momento en el que se hace inevitable. Entonces, mis dedos comienzan un tamborileo impaciente, deseosos de traducir su r&iacute;tmica sinfon&iacute;a en palabras con la ayuda del teclado de mi port&aacute;til, o de garabatear frases en el primer trozo de papel que encuentro a mi alcance. Aunque sean frases sin sentido, como &eacute;stas... Lo siento, no puedo evitarlo...</span></p>]]></description><pubDate>Tue, 26 Jan 2010 02:27:00 +0000</pubDate></item><item><title>Una mam&#xE1; de trapo</title><link>https://corazondetrapo.blogia.com/2010/010801-una-mama-de-trapo.php</link><guid isPermaLink="true">https://corazondetrapo.blogia.com/2010/010801-una-mama-de-trapo.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;">Probablemente esta fotograf&iacute;a ni siquiera sea reciente, pero la he encontrado esta semana en una revista, mientras trabajaba (s&iacute;, por extra&ntilde;o que parezca una parte de mi trabajo consiste en mirar revistas, que no te d&eacute; demasiada envidia), y me ha conmovido hasta el punto de que aun hoy y a pesar de que ya empiezo a acostumbrarme a ella, se me siguen saltando las l&aacute;grimas si me quedo demasiado tiempo mir&aacute;ndola...</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;">Se trata de cuatro "buh&iacute;tos hu&eacute;rfanos", de la reserva natural de Hampshire, Gran Breta&ntilde;a, que por unos motivos u otros perdieron o fueron rechazados por sus respectivas madres. Sus cuidadores les proporcionaron esta nueva "mam&aacute; de trapo", y es sobrecogedora la mirada del tercer b&uacute;ho empezando por la derecha, que se esconde bajo el ala del peluche con mirada enfurru&ntilde;ada. Dan ganas de adoptarlos a todos de inmediato. Pero como no puedo hacer eso, b&aacute;sicamente porque como la foto tiene ya un tiempecillo y los b&uacute;hos ser&aacute;n a estas alturas unos espl&eacute;ndidos ejemplares adultos (y porque probablemente mi casero tendr&iacute;a algo que decir al respecto), me conformo con hacerles un huequito aqu&iacute;, en mi peque&ntilde;o Coraz&oacute;n de Trapo.</span></p>]]></description><pubDate>Fri, 08 Jan 2010 02:33:00 +0000</pubDate></item><item><title>&#xBF;C&#xF3;mo medir un a&#xF1;o m&#xE1;s?</title><link>https://corazondetrapo.blogia.com/2010/010101-como-medir-un-ano-mas-.php</link><guid isPermaLink="true">https://corazondetrapo.blogia.com/2010/010101-como-medir-un-ano-mas-.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;">Todo vuelve a empezar de nuevo, como siempre que se acaba algo. Y normalmente tanto movimiento resulta reconfortante porque apenas deja tiempo para pensar, pero esta vez s&iacute; que voy a pararme a reflexionar un poco. No le pasar&aacute; nada a mi mundo por detenerse unos instantes, o en el peor de los casos, por seguir girando un ratito sin m&iacute;.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;">El 2009 ha sido para m&iacute; un a&ntilde;o bastante ambiguo, que me ha dado tantas de cal como de arena. Nunca he tenido demasiado claro si lo bueno era la cal o la arena, hasta que le&iacute; no s&eacute; d&oacute;nde que lo bueno era la arena, mucho m&aacute;s suave. Quiz&aacute; hundir los pies en la arena sea una de las cosas que este a&ntilde;o se me ha quedado pendiente... Pero supongo que no se puede tener todo (porque, quiero decir, &iquest;d&oacute;nde lo metes?).</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;">Si tuviese que definir este a&ntilde;o que se ha terminado con una sola palabra ser&iacute;a, no s&eacute;... Creo que no puedo. Con una sola palabra no. Mejor con un pu&ntilde;adito, porque ha sido un a&ntilde;o de obst&aacute;culos. Pero no obst&aacute;culos en un sentido demasiado pesimista, sino como los de una carrera de atletismo, de &eacute;sos que al mirar atr&aacute;s, una vez que has llegado a la meta, te llenan de orgullo y satisfacci&oacute;n, por todas esas cosas que has sido capaz de superar. A veces con un poquito de ayuda, y otras con la soledad como silenciosa compa&ntilde;era.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;">Quiz&aacute; podr&iacute;a denominarlo tambi&eacute;n "el a&ntilde;o funambulista", porque me lo he pasado haciendo equilibrios entre lo que dejaba atr&aacute;s y lo que ten&iacute;a por delante, aunque a veces no supiese a ciencia cierta lo que era. Ha sido un a&ntilde;o de transici&oacute;n, que debiera de haber disfrutado un poco m&aacute;s, en vez de estar tan sumida en esa sensaci&oacute;n de provisionalidad, sin tomarme mi vida muy en serio, a la espera de lo que estaba por venir. Pero lo que est&aacute; por venir no siempre llega, o no llega cuando nosotros cre&iacute;amos que iba a llegar. Por eso es importante disfrutar de la espera.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;">Se me ocurre tambi&eacute;n denominar al 2009 como "el a&ntilde;o post-carnaval", o algo as&iacute;. Porque las circunstancias de la vida han hecho que muchos de los que ten&iacute;a alrededor me mostraran lo que hab&iacute;a detr&aacute;s de sus m&aacute;scaras, a veces para bien y otras para... No s&eacute; para qu&eacute;. A&uacute;n no. Aunque al menos ha servido para dejar a un lado las palabras bienintencionadas, y saber con qui&eacute;n puedo contar realmente, y para qu&eacute;. He aprendido la valiosa lecci&oacute;n de que la gente que me rodea no est&aacute; en este mundo para cumplir mis expectativas. Y que yo puedo hacer dos cosas: enfadarme y dejarme embargar por la autocompasi&oacute;n, o amarlos y dejar que me amen a su manera. S&oacute;lo me han quedado un par de incondicionales, pero los guardo&nbsp; y cuido como un aut&eacute;ntico tesoro.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;">Lo bueno de este a&ntilde;o que empieza, es que puede pasar cualquier cosa. Por eso me dejo llevar por el conformismo, y s&oacute;lo pido salud para m&iacute; y para los m&iacute;os. Porque he aprendido que en esta vida, no nos sucede nada para lo que no estemos preparados.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;">Feliz A&ntilde;o Nuevo, y gracias por leer mis reflexiones.</span></p><p>&nbsp;</p><p><object width="425" height="344"><param name="allowFullScreen" /><param name="allowscriptaccess" /><param name="src" /><embed src="https://www.youtube.com/v/x8iTeDl_Wug&amp;hl=es_ES&amp;fs=1&amp;" type="application/x-shockwave-flash" width="425" height="344"></embed></object></p>]]></description><pubDate>Fri, 01 Jan 2010 16:41:00 +0000</pubDate></item><item><title>Dos ciegas</title><link>https://corazondetrapo.blogia.com/2009/121001-dos-ciegas.php</link><guid isPermaLink="true">https://corazondetrapo.blogia.com/2009/121001-dos-ciegas.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;">Siempre me ha gustado escuchar si la historia es buena, y hubo un tiempo en que tuve la inmensa fortuna de estar rodeada de sabios Maestros que en el momento oportuno me regalaban el cuento que necesitaba o&iacute;r. Y uno de esos cuentos ha venido a mi memoria despu&eacute;s de leer una despedida. Se trata del cuento budista de los tres ciegos y el elefante, que hoy quiero compartir contigo (disc&uacute;lpame si mi narraci&oacute;n no es exacta al cuento original, hace m&aacute;s de diez a&ntilde;os del d&iacute;a en que lo o&iacute;, y probablemente ni lo que entonces escuch&eacute; ni lo que hoy recuerdo tengan mucho que ver con lo que la persona que me lo cont&oacute; dijo...).</span></p><p style="text-align: justify;"><em><span style="font-size: small;">Tres ciegos que llevaban caminando juntos muchos d&iacute;as, se encontraron de repente con que no pod&iacute;an seguir adelante en su camino porque, seg&uacute;n pudieron o&iacute;r, un elefante bloqueaba el sendero que ellos atravesaban. Con ilusi&oacute;n casi infantil, los tres ciegos decidieron acercarse a tocar el animal, puesto que eran ciegos de nacimiento y nunca hab&iacute;an tenido oportunidad de saber c&oacute;mo era un elefante. El primer ciego se encontr&oacute; con la pata trasera del elefante, y la palp&oacute; hasta la saciedad, memorizando la &aacute;spera textura de la superficie rugosa. El segundo toc&oacute; la trompa en toda su longitud, y el tercero acarici&oacute; uno de los colmillos. Quiso el destino que los tres viajeros siguieran despu&eacute;s del incidente sus caminos&nbsp; por separado, y cuando al cabo de un tiempo les preguntaron al respecto, ellos rememoraron su &uacute;ltimo d&iacute;a juntos y no pudieron evitar hablar del elefante. Para el primer ciego, el elefante era una especie de tronco rugoso. El segundo lo describi&oacute; como una serpiente muy gruesa, y el tercero, como un animal de caparaz&oacute;n puntiagudo.</span></em></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;">Puede que no tenga raz&oacute;n, y lo s&eacute;, pero yo tambi&eacute;n soy una ciega m&aacute;s, esclava del l&iacute;mite al que llegan mis propias manos. Mi verdad es incompleta pero es todo lo que tengo. Y aun a sabiendas de que las dos tenemos raz&oacute;n y estamos equivocadas a partes iguales, te echo de menos.</span></p>]]></description><pubDate>Thu, 10 Dec 2009 04:28:00 +0000</pubDate></item><item><title>Solos</title><link>https://corazondetrapo.blogia.com/2009/102201-solos.php</link><guid isPermaLink="true">https://corazondetrapo.blogia.com/2009/102201-solos.php</guid><description><![CDATA[<p><span style="font-family: Verdana,sans-serif;">Una frase le&iacute; har&aacute; poco menos de un mes, que se me ha agarrado por dentro y no me suelta. Da igual lo mucho que me esfuerce en fingir que no est&aacute; ah&iacute;, me espera a la vuelta de la esquina de cada distracci&oacute;n, por moment&aacute;nea que sea. La veo por el rabillo del ojo cuando intento perderme en mis enso&ntilde;aciones favoritas, me sigue como una sombra silenciosa.</span></p><p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">&nbsp;</p><p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"><em>&ldquo;</em><span style="font-family: Verdana,sans-serif;"><em>El t&uacute;nel de parto y el ata&uacute;d son espacios concebidos para una sola persona&rdquo;.</em> No hay cabida para nadie m&aacute;s que nosotros mismos en los acontecimientos y decisiones verdaderamente importantes de nuestras vidas, y la prueba m&aacute;s irrefutable de ello es que nacemos y morimos solos. <em>&ldquo;S&oacute;lo soy yo cuando estoy solo&rdquo;,</em> ya lo dec&iacute;a Miguel Hern&aacute;ndez. Cuando nadie me mira puedo dejar a un lado las m&aacute;scaras que yo misma me obligo a llevar, las m&aacute;scaras que apartan mi desnudez de los ojos indiscretos que me vigilan. Puedo respirar sin temor de decepcionar ni herir a nadie.</span></p><p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">&nbsp;</p><p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"><span style="font-family: Verdana,sans-serif;">Cuando nadie me mira. Y f&iacute;jate c&oacute;mo matizo diciendo &ldquo;cuando nadie me mira&rdquo;, en lugar de &ldquo;cuando nadie me ve&rdquo;. Porque hay veces que para estar solo basta con que todos los que te rodean vean a trav&eacute;s de ti, en vez de mirarte bien en el fondo. Y porque cuando Alguien te mira de verdad, no puede evitar verse a s&iacute; mismo, reconocer en el fondo del coraz&oacute;n del Otro el camino para encontrarlo todo dentro del suyo propio.</span></p><p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">&nbsp;</p><p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"><span style="font-family: Verdana,sans-serif;">As&iacute; me veo yo en ti. Eres un espejo que me devuelve la imagen de lo que fui y quiero ser con una exactitud que de tan milim&eacute;trica resulta insultante. Te he pedido a gritos silenciosos, y ahora de repente, sin saber por qu&eacute;, aparece el miedo. Y el miedo es un ladr&oacute;n. Dicen que un cobarde es un h&eacute;roe con hijos e hipoteca. Y aunque los lobos no tengamos de esas cosas, tambi&eacute;n sufrimos los dardos de la cobard&iacute;a de vez en cuando. Por eso siempre nos reservamos el derecho de cambiar de opini&oacute;n, porque en el fondo creemos que somos incapaces de comprometernos con el camino. Pero entonces unos ojos valientes nos miran y nos hacen concedernos a nosotros mismos el beneficio de la duda; de la duda de que quiz&aacute; haya otro final posible con el que sin saberlo so&ntilde;amos.</span></p><p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">&nbsp;</p><p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"><span style="font-family: Verdana,sans-serif;">Nacemos y morimos solos. Pero eso no debe entristecernos en absoluto, sino proporcionarnos la serenidad y la determinaci&oacute;n para darnos cuenta de que en nuestra mano est&aacute; rodearnos de verdaderos compa&ntilde;eros de viaje. Amigos y amores en cuyos brazos refugiarnos cuando estemos agotados de estar con nosotros mismos, cuando necesitemos huir de la voz que nos habla incesable desde dentro.</span></p><p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">&nbsp;</p><p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"><span style="font-family: Verdana,sans-serif;">Pero hasta para nacer, <em>&ldquo;hay que destruir un mundo</em>&rdquo;, y eso no siempre es tan f&aacute;cil como debiera. Quiero volar, pero he le&iacute;do que para ello, primero hay que crear el suficiente espacio de aire libre alrededor como para poder extender las alas...</span></p>]]></description><pubDate>Thu, 22 Oct 2009 03:54:00 +0000</pubDate></item><item><title>Fuera de lugar</title><link>https://corazondetrapo.blogia.com/2009/101601-fuera-de-lugar.php</link><guid isPermaLink="true">https://corazondetrapo.blogia.com/2009/101601-fuera-de-lugar.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: verdana,geneva;">Ha ocurrido esta tarde, mientras esperaba en la cola del supermercado. Era una cola larga, fruto de las manos cansadas de una cajera lenta, y de la falta de planificaci&oacute;n de la docena de personas que hab&iacute;amos dejado nuestras compras para &uacute;ltima hora.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: verdana,geneva;">La fila era tan larga que ocup&aacute;bamos casi hasta la mitad el pasillo de los productos l&aacute;cteos, y a punto estuve de desistir en un par de ocasiones, cansada de tanto esperar. Pero supongo que hasta para abandonar una cola de supermercado hace falta un poco de determinaci&oacute;n, motivo por el cual segu&iacute; d&aacute;ndole pataditas a mi pr&aacute;cticamente vac&iacute;a cesta de la compra, para arrastrarla al ritmo cansino al que avanzaban mis compa&ntilde;eros de penitencia.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: verdana,geneva;">Y entonces&nbsp;sucedi&oacute;. Lo vi por el rabillo del ojo, y no pude evitar girarme. Era imposible no verlo. En el estante de los batidos de chocolate, se alzaba desafiante un bote de guisantes. Ese bote trataba de mantener la dignidad, pero estaba claro que lo hab&iacute;an abandonado. Lo hab&iacute;an sacado de alguna cesta en el &uacute;ltimo momento y alguna mano cruel lo hab&iacute;a dejado en el estante m&aacute;s cercano, sin pararse a pensar en las consecuencias de ese cambio de opini&oacute;n. </span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: verdana,geneva;">Aprovechando un peque&ntilde;o hueco entre los batidos, lo hab&iacute;an empujado un poco para hacerlo pasar desapercibido, y esto hab&iacute;a provocado que los tetrabricks a su alrededor se desordenaran levemente. Los batidos de chocolate, perfectamente alineados de tres en tres, parec&iacute;an mirarlo con desd&eacute;n. Se sent&iacute;an sin duda perfectamente arropados por sus peque&ntilde;as familias de tres miembros unidas por un brillante celof&aacute;n. Cada familia de batidos encajaba perfectamente con la que ten&iacute;a delante y con la que ten&iacute;a detr&aacute;s, dando lugar a una formaci&oacute;n de aires casi marciales. El bote en cambio, era enormemente desproporcionado, con sus bordes redondos de hojalata, y su forma cil&iacute;ndrica parec&iacute;a ser todo un insulto a la precisa ret&iacute;cula formada por el ej&eacute;rcito de l&aacute;cteos.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: verdana,geneva;">El pobre bote ni siquiera pod&iacute;a lucir una pajita de rayas rojas y blancas a modo de banda insigne, sino que en su lugar tan s&oacute;lo ten&iacute;a una sencilla pegatina con la foto de un plato de guisantes en su parte delantera, y que para colmo hab&iacute;a comenzado a despegarse por uno de los laterales. </span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: verdana,geneva;">Y me embarg&oacute; una ola de autocompasi&oacute;n al darme cuenta de la absurda conexi&oacute;n que nos un&iacute;a, porque era obvio que ambos est&aacute;bamos a todas luces fuera de lugar. No encaj&aacute;bamos. No s&oacute;lo no sab&iacute;amos sentirnos c&oacute;modos, sino que incomod&aacute;bamos a los que estaban a nuestro alrededor. </span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: verdana,geneva;">Porque no paro de dar vueltas,&nbsp;pero no acabo de encontrar mi sitio. Y a veces no puedo evitar que este sentimiento de desasosiego se me anude a la garganta. Por eso cog&iacute; ese bote y lo acun&eacute; disimuladamente contra mi pecho, porque aunque yo tampoco puedo proporcionarle un lugar en el que encaje, al menos ahora en mi armario sobra sitio.</span></p>]]></description><pubDate>Fri, 16 Oct 2009 13:53:00 +0000</pubDate></item><item><title>Incomunicados</title><link>https://corazondetrapo.blogia.com/2009/031001-incomunicados.php</link><guid isPermaLink="true">https://corazondetrapo.blogia.com/2009/031001-incomunicados.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span><span style="font-family: verdana,geneva;">Terrible paradoja es, que en los tiempos en los que el exceso de informaci&oacute;n nos abruma hasta l&iacute;mites insospechados, el mayor mal que nos persiga sea el de la incomunicaci&oacute;n.</span></span></p><p style="text-align: justify;"><span><span style="font-family: verdana,geneva;">Alardeamos de nuestras redes sociales, pero resultamos m&aacute;s bien torpres a la hora de demostrar nuestros sentimientos, o de expresar nuestros verdaderos deseos, con nuestras alas pulcramente recortadas por lo que las entrometidas narices de los dem&aacute;s opinan que es lo correcto.</span></span></p><p style="text-align: justify;"><span><span style="font-family: verdana,geneva;">Y aunque s&eacute; que pocas cosas son tan normales como tener miedo (porque no hay que confundir ser valiente con ser temerario), tambi&eacute;n es cierto que <span style="text-decoration: line-through;">siempre he sido</span> soy de la opini&oacute;n de que al final, de lo &uacute;nico de lo que acabamos por enorgullecernos es de nuestros errores m&aacute;s descabellados.</span></span></p><p style="text-align: justify;"><span><span style="font-family: verdana,geneva;">Pero en el fondo, seguimos incomunicados. Ponemos en mano de los dem&aacute;s la responsabilidad de interpretar de manera correcta lo que sentimos, (&iquest;por miedo? &iquest;Por no exponer nuestro coraz&oacute;n al rechazo, aun a sabiendas de que ser&aacute; m&aacute;s que bien recibido?) quiz&aacute; porque as&iacute; sea m&aacute;s f&aacute;cil echarles luego la culpa a ellos, que se equivocaron al pensar que los am&aacute;bamos. Aunque lo que ocurre la mayor parte de las veces sea justo lo contrario: que se acaben marchando porque piensen que no los quisimos lo suficiente.</span></span></p><p style="text-align: justify;"><span><span style="font-family: verdana,geneva;">Y al final s&oacute;lo acaba quedando, en el mejor de los casos, una conversaci&oacute;n, rencorosa como un gato, llena de reproches inconexos: <em>C&oacute;mo iba yo a saber... T&uacute; nunca me dijiste... Debiste suponer... Deb&iacute; haberte dicho... Si tan s&oacute;lo hubieras sabido... Pens&eacute; que ya sab&iacute;as...</em>&nbsp; Y resentimiento, y ojos que lloran hasta doler. En el mejor de los casos.</span></span></p><p style="text-align: justify;"><span><span style="font-family: verdana,geneva;">En el peor, apenas hay sitio para una incomunicaci&oacute;n alimentada a base de miradas furtivas.</span></span></p><p style="text-align: justify;"><span><span style="font-family: verdana,geneva;">Pero si algo he aprendido es que la vida da tantas vueltas que acaba mareando, y que algunas cosas est&aacute;n escritas, pero otras no.</span></span></p><p style="text-align: justify;"><span><span style="font-family: verdana,geneva;">(Tuve tanto cuidado de no destrozar tu castillo de naipes, que acab&eacute; siendo s&oacute;lo un triste riesgo asumible)</span></span></p><p style="text-align: justify;"><span><span style="font-family: verdana,geneva;">Nunca es tarde para dar las gracias. Por cada momento. Por cada ilusi&oacute;n, emoci&oacute;n, sentimiento. Y es incre&iacute;ble observar cu&aacute;nto es capaz de resistir una esperanza moribunda.</span></span></p><p style="text-align: justify;"><span><span style="font-family: verdana,geneva;">Gracias. S&iacute;, a Ti. S&eacute; que de vez en cuando a&uacute;n sigues asom&aacute;ndote a este&nbsp;rinconcito...&nbsp;</span></span></p><p style="text-align: justify;">&nbsp;</p><p><object width="425" height="344"><param name="allowFullScreen" /><param name="allowscriptaccess" /><param name="src" /><embed src="https://www.youtube.com/v/5oFeMzOynAk&amp;hl=es&amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" width="425" height="344"></embed></object></p>]]></description><pubDate>Tue, 10 Mar 2009 13:42:00 +0000</pubDate></item><item><title>La impuntual</title><link>https://corazondetrapo.blogia.com/2009/013103-la-impuntual.php</link><guid isPermaLink="true">https://corazondetrapo.blogia.com/2009/013103-la-impuntual.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: verdana,geneva;">Nunca lo conseguir&eacute;, creo que ya va siendo hora de que me d&eacute; por vencida. Estoy agotada. Por m&aacute;s que lo intento no consigo llegar a tiempo a ninguna parte. Soy un total y absoluto desastre.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: verdana,geneva;">Es relativamente f&aacute;cil encontrar excusas cuando uno llega tarde a alg&uacute;n sitio: el tr&aacute;fico, el metro, algo que olvidamos y que nos hizo dar la vuelta y perder esos minutos de los que somos deudores... Pero, &iquest;qu&eacute; ocurre cuando hay que disculparse por haber llegado antes de tiempo? Menuda estupidez, estar&aacute;s pensando. Y puede que probablemente tengas raz&oacute;n. Pero yo ya estoy cansada de o&iacute;r de labios que he amado que "ojal&aacute; me hubiesen conocido cinco a&ntilde;os despu&eacute;s". O "cinco a&ntilde;os antes", seg&uacute;n el caso, porque tengo episodios de todos los colores. Es agotador ser para todos la mujer perfecta que nunca llega en el momento oportuno.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: verdana,geneva;">Y se queja mi amiga&nbsp;<a href="http://minube.ladychena.com/">Chena</a> cuando llego un cuarto de hora tarde a comer a su casa. &iquest;C&oacute;mo no voy a retrasarme en las cosas cotidianas, si ni siquiera soy capaz de aparecer en las vidas de los que amo en el momento en el que deber&iacute;a? Me pregunto qui&eacute;n escribe este est&uacute;pido gui&oacute;n...</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: verdana,geneva;">La mujer perfecta. Ja. Menos mal que al menos a&uacute;n puedo re&iacute;rme, qu&eacute; ser&aacute; de m&iacute; el d&iacute;a que me falle el sentido del humor. Soy la mujer perfecta de la que nadie quiere hacerse excesivamente responsable. &iquest;Pero no te das cuenta de lo absurdo que resulta? </span><a href="http://amapolasdelcampo.blogia.com/"><span style="font-family: verdana,geneva;">Amapola</span></a><span style="font-family: verdana,geneva;"> y yo somos </span><a href="http://amapolasdelcampo.blogia.com/temas/manual-del-escapista.php"><span style="font-family: verdana,geneva;">escapistas profesionales</span></a><span style="font-family: verdana,geneva;">... Nos hemos pasado la vida huyendo, sin&nbsp; mirar atr&aacute;s ni para cerrar la puerta. Como buenas <a href="http://bestiaria.blogspot.com/2009/01/relatos-mujeres-desarmada.html">desarmadas</a> que somos en el fondo.&nbsp;Y para una vez que decido quedarme, con todas sus consecuencias, me dan una cucharada de mi propia medicina. Pero tampoco te asustes demasiado, lo m&aacute;s probable es que esta codependencia tan teatral no sea m&aacute;s que un argumento para autoconvencerme de no huir antes de que me d&eacute; tiempo de saber si realmente esto merece la pena.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: verdana,geneva;">&iquest;Y qu&eacute; me dices de esas rid&iacute;culas paranoias sobre bodas? La &uacute;nica cosa positiva que se me ocurre al pensar en una boda es que es, junto con los funerales, el &uacute;nico momento en que se reunen casi todos los miembros de una familia. Y en mi caso, teniendo en cuenta la peculiaridad y extravagancia que reina en mi familia, &eacute;se no es un aliciente en absoluto. Mejor los funerales. Y es que, dicen unas cosas tan bonitas de uno el d&iacute;a de su funeral, que me da rabia pensar que me voy a perder el m&iacute;o por un par de d&iacute;as. Ni siquiera a eso voy a llegar a tiempo... Aunque al menos me queda&nbsp;la posibilidad de&nbsp;sentir simpat&iacute;a hacia una ceremonia que tarde o temprano acabar&eacute; por protagonizar.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: verdana,geneva;">Ojal&aacute; fuese capaz de volver a esa &eacute;poca en la que algunas Certezas pod&iacute;an escribirse con may&uacute;scula. Porque cada vez me siento m&aacute;s <em>gata hecha de sombras y nieve, que no hace alianzas con nadie, excepto consigo misma, y que tiene dos pies en este mundo y los otros dos en un sue&ntilde;o</em>.</span></p>]]></description><pubDate>Sat, 31 Jan 2009 22:39:00 +0000</pubDate></item><item><title>Carta a mi Guerrero de la Luz</title><link>https://corazondetrapo.blogia.com/2009/010301-carta-a-mi-guerrero-de-la-luz.php</link><guid isPermaLink="true">https://corazondetrapo.blogia.com/2009/010301-carta-a-mi-guerrero-de-la-luz.php</guid><description><![CDATA[<p>&nbsp;</p><p style="margin-bottom: 0.5cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana,sans-serif;">F&iacute;jate qu&eacute; horas me dan delante del ordenador...<br /><br />Desde que le&iacute; lo que me has escrito en el libro, este mediod&iacute;a nada m&aacute;s llegar a casa, me he quedado en estado de shock... No estoy muy segura de qu&eacute; contestarte, y aunque he estado tentada un mill&oacute;n de veces de escribirte un mensaje al m&oacute;vil, otro mill&oacute;n de veces he cambiado de opini&oacute;n porque ni en todos los mensajes del mundo ser&iacute;a capaz de condensar todas las cosas que me has hecho pensar y sentir...<br /><br />"Apartarse de la pasi&oacute;n, o entregarse ciegamente a ella, &iquest;cu&aacute;l de las dos actitudes es la menos destructiva?"...<br /><br />Cu&aacute;nta verdad en apenas un par de p&aacute;ginas... No s&eacute; cu&aacute;l es la respuesta a esa pregunta, imagino que puesto que las dos son destructivas de alg&uacute;n modo, cada uno tiene la opci&oacute;n de elegir qu&eacute; parte de s&iacute; mismo es la que est&aacute; dispuesto a sacrificar, porque cuando elegimos un camino, ya sabemos de antemano el precio que vamos a pagar por &eacute;l. A la persona conservadora, a los "ingenieros de las cosas superadas", como t&uacute; los llamas, efectivamente la pasi&oacute;n le parecer&aacute; la peor de las amenazas, capaz de hacer tambalear los cimientos de la propia existencia, de sus propias relaciones estables, con la misma facilidad con que una r&aacute;faga de viento destruye un castillo de naipes sin importarle la minuciosidad, paciencia y esmero con la que lo hemos construido. <br /><br />Pero para los que nos negamos a domesticar nuestra necesidad de Amor hasta el extremo de reducir nuestra B&uacute;squeda a algo organizado y convencional, y guiamos nuestras relaciones por el instinto, y nunca dudamos en abrir nuestro coraz&oacute;n a los intensos sentimientos producidos por el contacto con los dem&aacute;s... Para nosotros, animales irracionales, depredadores accidentales de los corazones d&eacute;biles, apartarnos de la pasi&oacute;n supone la muerte irremediable del alma, si es que acaso los seres como nosotros merecemos tenerla...</span></p><p style="margin-bottom: 0.5cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana,sans-serif;">Imagina por un momento que el amor pudiera tener dos dimensiones: una horizontal, encerrada en el tiempo y en el espacio, y otra vertical, que representara la eternidad. En este contexto, una relaci&oacute;n convencional se halla en el plano horizontal y est&aacute; limitada por el tiempo. Los "ingenieros de las cosas superadas" tienden a buscar la permanencia dentro de esa relaci&oacute;n, temporalmente limitada, y a menudo niegan la presencia del Amor en favor de necesidades humanas como la seguridad y la conveniencia. Pero esta permanencia no colma el coraz&oacute;n, que tiende a la eternidad y desea estar siempre enamorado. Porque como t&uacute; dices, el verdadero amor no est&aacute; en el Otro, sino dentro de nosotros mismos, aunque necesitemos del Otro para despertarlo. Y despertarlo ser&iacute;a muy f&aacute;cil si permiti&eacute;ramos que nuestros corazones hablasen sencilla y libremente en todo momento, sin serias ataduras sentimentales cuya &uacute;nica finalidad es sujetar y apresar al amado para siempre.</span></p><p style="margin-bottom: 0.5cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana,sans-serif;">"Ingenieros" contra "irracionales". Aunque mi postura est&aacute; de sobra definida, ni quiero ni puedo convencer a nadie para que se una a uno u otro bando, porque no me queda m&aacute;s remedio que admitir que estoy frente a otra dualidad m&aacute;s, otra moneda de plata con su cara y su cruz. &iquest;Qu&eacute; ser&iacute;a de los unos sin los otros? Nos necesitamos mutuamente, y acaso estamos aqu&iacute; para entrecruzarnos como en un peculiar <a href="http://www.astromia.com/glosario/eclipses.htm">Ciclo de Saros</a>, y para compensarnos de forma rec&iacute;proca justo cuando m&aacute;s falta nos hace.</span></p><p style="margin-bottom: 0.5cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana,sans-serif;">Hasta hace poco me consolaba con una frase que dec&iacute;a que &ldquo;las mujeres empiezan amando a un hombre y terminan amando el amor, y los hombres empiezan amando el amor para terminar amando a una mujer&rdquo;. Pero ahora creo que no es una cuesti&oacute;n de sexos, sino de lobos esteparios perdidos en medio de los reba&ntilde;os.</span></p><p style="margin-bottom: 0.5cm; text-align: justify;">&nbsp;</p><p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Sat, 03 Jan 2009 05:12:00 +0000</pubDate></item><item><title>Dolores de cabeza</title><link>https://corazondetrapo.blogia.com/2009/010201-dolores-de-cabeza.php</link><guid isPermaLink="true">https://corazondetrapo.blogia.com/2009/010201-dolores-de-cabeza.php</guid><description><![CDATA[<p>&nbsp;</p><p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"><span style="font-family: Verdana,sans-serif;">Tengo un maestro al que, cada vez que se encuentra con alguien de una edad cercana a la suya, m&aacute;s bien avanzada, le encanta hacer la broma de preguntarle: &ldquo;Oye, &iquest;a ti no te pasa que, cuando te despiertas por la ma&ntilde;ana, y notas que no te duele nada, piensas, Dios m&iacute;o, estar&eacute; muerto?&rdquo;.</span></p><p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">&nbsp;</p><p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"><span style="font-family: Verdana,sans-serif;">Y es que es requisito imprescindible el estar vivo un poco al menos para sentir incluso algo de dolor. Somos seres duales, cuerpo y alma, pose&iacute;dos por distintos porcentajes de otras dos dualidades entre otras muchas, la de lo femenino y la de lo masculino. Amamos la vida y tememos la muerte, que son las dos caras de una misma moneda, y esto nos hace a veces rozar el absurdo. Porque por miedo a morir, hay muchos que dejan de vivir. O que m&aacute;s que vivir, podr&iacute;a decirse que simplemente existen.</span></p><p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">&nbsp;</p><p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"><span style="font-family: Verdana,sans-serif;">&iquest;Qu&eacute; pasar&iacute;a si aprendi&eacute;ramos a amar aquello que tanto tememos? &iquest;Podr&iacute;amos esperar m&aacute;s de nosotros mismos si encontr&aacute;ramos la manera de estar en paz incluso con nuestro lado m&aacute;s oscuro?</span></p><p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">&nbsp;</p><p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"><span style="font-family: Verdana,sans-serif;">Me atrevo a decir que estoy en el camino de reconocer casi todos los recovecos de mi alma. He descubierto casi todo lo que soy, e incluso a veces llego a intuir todo lo que puedo llegar a ser, aunque s&oacute;lo sea de forma nebulosa. Y toda esa parte de m&iacute; que la sociedad y la educaci&oacute;n me han ense&ntilde;ado pulcramente a esconder o destruir, es la cruz indispensable de la moneda de mi vida. Sin el rinc&oacute;n oscuro de mi coraz&oacute;n, no existir&iacute;a la luz que a veces hay en m&iacute;; sin mi ocasional indiferencia, no habr&iacute;a quiz&aacute; sitio para mis momentos de pasi&oacute;n; y sin mis momentos de crueldad, no tendr&iacute;a manera de surgir el amor incondicional. Somos un todo, pero nos permitimos el lujo de juzgar y censurar las partes de nosotros mismos que no encajan en nuestro modelo de bondad, sin saber que esas partes son imprescindibles para sus opuestos.</span></p><p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">&nbsp;</p><p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"><span style="font-family: Verdana,sans-serif;">Por eso disfruto de la paradoja de mi existencia, por eso disfruto la dicha de saborear hasta el &uacute;ltimo de mis dolores, y por eso me descubro encontr&aacute;ndole faltas a momentos que aparentemente son perfectos. Porque tengo las cosas tan claras que me encanta contradecirme, aunque sea por pura diversi&oacute;n.</span></p><p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">&nbsp;</p><p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"><span style="font-family: Verdana,sans-serif;">Lo &uacute;nico malo de todo esto, es que tanto autoconocimiento est&aacute; derivando en una especie de paz o calma mental y espiritual que no me gusta ni un pelo. Ahora que s&eacute; lo que soy, no estoy muy segura de qu&eacute; margen me queda para sorpresas. Y si hay algo que odio, es tenerlo todo bajo control.</span></p><p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">&nbsp;</p><p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"><span style="font-family: Verdana,sans-serif;">S&oacute;lo quiero seguir disfrutando de mis dolores de cabeza...</span></p><p>&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Fri, 02 Jan 2009 05:20:00 +0000</pubDate></item><item><title>Cascabel al gato...</title><link>https://corazondetrapo.blogia.com/2008/121601-cascabel-al-gato-.php</link><guid isPermaLink="true">https://corazondetrapo.blogia.com/2008/121601-cascabel-al-gato-.php</guid><description><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; line-height: 16.5pt; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto;"><span style="color: #993366; font-size: small;"><strong><span style="font-size: 12pt;">Lope de Vega lo version&oacute; as&iacute;:</span></strong></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-indent: 7.5pt; line-height: 16.5pt; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto;"><span style="color: #993366; font-size: small;">Junt&aacute;ronse los ratones</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-indent: 7.5pt; line-height: 16.5pt; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto;"><span style="color: #993366; font-size: small;">para librarse del gato;</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-indent: 7.5pt; line-height: 16.5pt; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto;"><span style="color: #993366; font-size: small;">y despu&eacute;s de largo rato</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-indent: 7.5pt; line-height: 16.5pt; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto;"><span style="color: #993366; font-size: small;">de disputas y opiniones,</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-indent: 7.5pt; line-height: 16.5pt; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto;"><span style="color: #993366; font-size: small;">dijeron que acertar&iacute;an</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-indent: 7.5pt; line-height: 16.5pt; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto;"><span style="color: #993366; font-size: small;">en ponerle un cascabel,</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-indent: 7.5pt; line-height: 16.5pt; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto;"><span style="color: #993366; font-size: small;">que andando el gato con &eacute;l,</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-indent: 7.5pt; line-height: 16.5pt; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto;"><span style="color: #993366; font-size: small;">librarse mejor podr&iacute;an.</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-indent: 7.5pt; line-height: 16.5pt; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto;"><span style="color: #993366; font-size: small;">Sali&oacute; un rat&oacute;n barbicano,colilargo, hociquirromo</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-indent: 7.5pt; line-height: 16.5pt; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto;"><span style="color: #993366; font-size: small;">y encrespando el grueso lomo,</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-indent: 7.5pt; line-height: 16.5pt; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto;"><span style="color: #993366; font-size: small;">dijo al senado romano,</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-indent: 7.5pt; line-height: 16.5pt; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto;"><span style="color: #993366; font-size: small;">despu&eacute;s de hablar culto un rato:</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-indent: 7.5pt; line-height: 16.5pt; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto;"><span style="color: #993366; font-size: small;">- &iquest;Qui&eacute;n de todos ha de ser</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-indent: 7.5pt; line-height: 16.5pt; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto;"><span style="color: #993366; font-size: small;">el que se atreva a poner</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-indent: 7.5pt; line-height: 16.5pt; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto;"><span style="color: #993366; font-size: small;">ese cascabel al gato?</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-indent: 7.5pt; line-height: 16.5pt; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto;"><span style="color: #993366; font-size: small;"><strong style="mso-bidi-font-weight: normal;"><span style="font-size: 12pt;">Y yo a&ntilde;ado:</span></strong></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-indent: 7.5pt; line-height: 16.5pt; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto;"><span style="color: #993366; font-size: small;">Ha de ser rat&oacute;n de veras</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-indent: 7.5pt; line-height: 16.5pt; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto;"><span style="color: #993366; font-size: small;">Para obviar u&ntilde;a y bigote,</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-indent: 7.5pt; line-height: 16.5pt; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto;"><span style="color: #993366; font-size: small;">Y acercarse hasta el cogote</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-indent: 7.5pt; line-height: 16.5pt; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto;"><span style="color: #993366; font-size: small;">A ponerle una atadera.</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-indent: 7.5pt; line-height: 16.5pt; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto;"><span style="color: #993366; font-size: small;">(Que tocar el lomo al gato</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-indent: 7.5pt; line-height: 16.5pt; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto;"><span style="color: #993366; font-size: small;">Pocos ser&aacute;n los que osen,</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-indent: 7.5pt; line-height: 16.5pt; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto;"><span style="color: #993366; font-size: small;">Y menos los que merezcan.)</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-indent: 7.5pt; line-height: 16.5pt; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto;"><span style="color: #993366; font-size: small;"></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-indent: 7.5pt; line-height: 16.5pt; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto;"><span style="color: #993366; font-size: small;">Pero vamos, que a todos los gatos nos llega nuestro cascabel&hellip; ^_^</span></p>]]></description><pubDate>Tue, 16 Dec 2008 07:04:00 +0000</pubDate></item><item><title>La espera</title><link>https://corazondetrapo.blogia.com/2008/121001-la-espera.php</link><guid isPermaLink="true">https://corazondetrapo.blogia.com/2008/121001-la-espera.php</guid><description><![CDATA[<p>&nbsp;</p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana;">Con precisi&oacute;n milim&eacute;trica y la destreza de quien dedica horas a la papiroflexia, las manos de pianista del chico doblaban una y otra vez<span>&nbsp; </span>aquella servilleta del Starbucks. Ten&iacute;a la mirada perdida y s&oacute;lo despertaba de su ensue&ntilde;o cuando la p&eacute;rfida puerta de cristal se abr&iacute;a para dejar entrar a cualquiera menos a la persona que &eacute;l estaba esperando. Ante cada peque&ntilde;a decepci&oacute;n, el chico repet&iacute;a mec&aacute;nicamente los mismos gestos. Dejaba a un lado la arrugada servilleta, apartaba la manga de su jersey azul de lana y echaba un vistazo al reloj que, a juzgar por su cara, parec&iacute;a gritarle de forma acusadora que <em>ella</em> no iba a llegar nunca. Despu&eacute;s volv&iacute;a a colocar delicadamente la manga, y tras alisar distra&iacute;do las arrugas que hac&iacute;a la lana sobre el reloj, cog&iacute;a con ambas manos un vaso de caf&eacute;. Que probablemente hubiese estado delicioso de no haber sido porque llevaba casi una hora dej&aacute;ndolo enfriar mientras representaba para s&iacute; mismo la pantomima de beberlo, cuando en realidad apenas si se lo acercaba a los labios. Una hora. &Eacute;se era el tiempo que yo llevaba observ&aacute;ndolo de reojo, parapetada tras la pantalla de mi ordenador port&aacute;til. Y en ese espacio de tiempo lo hab&iacute;a visto describir en silencio todo un abanico de emociones.</span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;</span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana;">Desde la ilusi&oacute;n expectante y esperanzada que se trasluc&iacute;a de esos ojos azules y almendrados, pasando por la impaciencia, seguida de una incipiente decepci&oacute;n, hasta desembocar en la frustraci&oacute;n y la inseguridad de quien se sabe abandonado.</span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;</span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana;">Llegados a este punto, sac&oacute; del bolsillo de su abrigo negro un tel&eacute;fono m&oacute;vil, y puls&oacute; una vez m&aacute;s la tecla de rellamada al tiempo que pasaba la mano libre por su flequillo casta&ntilde;o. Y por &uacute;ltima vez, apret&oacute; los labios y colg&oacute; el tel&eacute;fono. Porque &eacute;sta s&iacute; que era la <em>&uacute;ltima vez. </em>Y con la desilusi&oacute;n pintada en la cara, atraves&oacute; la puerta de cristal de la que hab&iacute;a dependido su felicidad durante esta hora maldita.</span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;</span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana;">Es muy dif&iacute;cil encontrar el equilibrio entre echar de menos y echar de m&aacute;s, como lo es tambi&eacute;n encontrar el equilibrio entre alentar el inter&eacute;s y mantener la incertidumbre en un amor que empieza. Demasiadas atenciones pueden quiz&aacute; provocar cierto hast&iacute;o, pero hasta esto ser&aacute; mejor que la falta total de ellas, ya que una ausencia demasiado prolongada puede interpretarse como el desinter&eacute;s suficiente para asfixiar un v&iacute;nculo reci&eacute;n nacido, que se encuentra indefenso, y que necesita nutrirse de todos los recursos que tiene a su alcance.</span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;</span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana;">En cualquier caso, y aunque no s&eacute; por cu&aacute;nto tiempo, yo he conseguido mantenerme sentada en el Starbucks&hellip;</span></p><p>&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Wed, 10 Dec 2008 17:39:00 +0000</pubDate></item><item><title>&#xBF;Qu&#xE9; fue de los amantes?</title><link>https://corazondetrapo.blogia.com/2008/120901-que-fue-de-los-amantes-.php</link><guid isPermaLink="true">https://corazondetrapo.blogia.com/2008/120901-que-fue-de-los-amantes-.php</guid><description><![CDATA[<p>&nbsp;</p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana;">Escucho una vieja canci&oacute;n de Mecano:</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><em><span style="font-family: Verdana;">Yo soy uno de esos amantes</span></em></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><em><span style="font-family: Verdana;">Tan elegante como los de antes.</span></em></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><em><span style="font-family: Verdana;">Que siempre llevan guantes&hellip;</span></em></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><em><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;</span></em></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana;">&iquest;D&oacute;nde quedaron estos apuestos caballeros? &iquest;Qu&eacute; fue de aquellos rom&aacute;nticos atormentados que miraban a sus amadas llenos de contradicciones, y se debat&iacute;an con angustia entre su pasi&oacute;n y su sentido del deber o del honor? &iquest;Existieron de verdad enamorados capaces de desafiar las Reglas, o fueron tan s&oacute;lo el resultado teatral de alguna imaginaci&oacute;n prol&iacute;fica?</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana;">Despu&eacute;s de una tarde &ldquo;de chicas&rdquo; disfrutando de la pel&iacute;cula <em>Corp&uacute;sculo</em>, ejem&hellip; esto&hellip; <em>Crep&uacute;sculo</em> quer&iacute;a decir, ya me ha quedado todo mucho m&aacute;s claro. Ser&iacute;a tarea ardua (o pr&aacute;cticamente imposible, deber&iacute;a decir) contabilizar el n&uacute;mero de suspiros que cada fotograma del apuesto protagonista provocaba entre el p&uacute;blico femenino. Y posiblemente la mayor&iacute;a de estas chicas nunca se hubiese fijado en el actor si se lo hubieran encontrado por la calle antes de que los dioses le concedieran la gracia de interpretar al carism&aacute;tico <em>Edward</em>. </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana;">Y es que <em>Edward</em> lo tiene todo: guapo, inteligente, misterioso, encantador, y tan atormentado por su naturaleza maligna como enamorado de Bella (una chica t&iacute;mida, patosa e inadaptada con la que casi todas las mujeres podemos sentirnos identificadas en alg&uacute;n momento determinado de nuestras vidas). Un chico malo, que por amor quiere volverse bueno. &iquest;Y hay acaso alguna fantas&iacute;a m&aacute;s deseable para una mujer que corregir a alg&uacute;n incorregible mediante la elevada redenci&oacute;n del amor? &iquest;O algo m&aacute;s apetecible que aquello que sabemos que no puede ser? </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana;">La autora de esta exitosa saga s&oacute;lo ha tenido que adornar la fantas&iacute;a femenina m&aacute;s com&uacute;n del mundo con un pu&ntilde;ado de vampiros (esos seres diab&oacute;licamente sexis que siempre andan acechando cerca del cuello), para a&ntilde;adir el conflicto de lo prohibido que en otras circunstancias hubiese sido ofrecido por montescos o capuletos. El resultado de este c&oacute;ctel es una historia protagonizada por una chica, escrita por una mujer, que deriva en una pel&iacute;cula dirigida por otra mujer y orientada a un p&uacute;blico mayoritariamente femenino. &iquest;Qu&eacute; nos pasa, chicas? &iquest;Por qu&eacute; venimos programadas para desear algo que no existe? &iquest;Ser&aacute; alg&uacute;n cromosoma travieso que hace de las suyas? Sea lo que sea, est&aacute; claro que no existen hombres <em>as&iacute;</em>. Y menos mal, porque si no todas andar&iacute;amos de cabeza, poniendo los ojos en blanco y olvid&aacute;ndonos de respirar, como le pasa cada dos o tres p&aacute;ginas a la protagonista de <em>Crep&uacute;sculo. </em></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><em><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;</span></em></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana;">Esperemos que ning&uacute;n hombre se percate de lo que realmente queremos las mujeres, por el bien de nuestra integridad sentimental.</span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;">[<em>-Y as&iacute; fue como el le&oacute;n se enamor&oacute; de la oveja...</em></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;">- <em>Qu&eacute; oveja m&aacute;s est&uacute;pida.</em></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;">- <em>Qu&eacute; le&oacute;n m&aacute;s morboso...</em>]</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana;">Pero vamos, que s&iacute; Chenita, que yo tambi&eacute;n me voy a pedir un <em>Edward</em> para reyes&hellip;<span>&nbsp; </span>;-)</span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;">&nbsp;</p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal"><em><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;</span></em></p><p>&nbsp;</p><p><object width="425" height="344"><param name="allowFullScreen" /><param name="allowscriptaccess" /><param name="src" /><embed src="https://www.youtube.com/v/eJNStdcCuTM&amp;hl=es&amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" width="425" height="344"></embed></object></p>]]></description><pubDate>Tue, 09 Dec 2008 02:03:00 +0000</pubDate></item><item><title>Mis demonios</title><link>https://corazondetrapo.blogia.com/2008/120701-mis-demonios.php</link><guid isPermaLink="true">https://corazondetrapo.blogia.com/2008/120701-mis-demonios.php</guid><description><![CDATA[<p>&nbsp;</p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana;">S&oacute;lo hay dos cosas que una persona puede realmente ofrecer a otra: su tiempo y sus pensamientos. Y el tiempo en realidad, ni siquiera lo poseemos, s&oacute;lo lo derrochamos, y es nuestra responsabilidad elegir c&oacute;mo y con qui&eacute;n. </span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;</span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana;">Todos los adelantos, toda nuestra sociedad, est&aacute;n enfocados a ahorrarnos tiempo en una gran cantidad de tareas engorrosas. Nos pasamos la vida ahorrando tiempo como el avaro atesora monedas que nunca ser&aacute; capaz de gastar, porque en &uacute;ltima instancia, nos cuesta ser lo suficientemente honestos como para hacer en cada momento lo que de verdad queremos hacer. Dejamos que un pu&ntilde;ado de prejuicios hip&oacute;critas y absurdos, unos pseudo-principios impuestos por el qu&eacute; dir&aacute;n, gobiernen nuestras acciones, e incluso nos permitimos el lujo de autojustificarnos s&oacute;lo porque &ldquo;estamos haciendo lo correcto&rdquo;.</span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;</span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana;">Demasiado joven aprend&iacute; de uno de mis maestros a hacer en cada momento lo que desear&iacute;a haber hecho en el momento de mi muerte, y demasiado pronto lo olvid&eacute; mil veces, para volver a recordarlo m&aacute;s tarde. A&uacute;n recuerdo como, medio en broma, me dec&iacute;a: &ldquo;Bienaventurados los que saben cu&aacute;ndo van a morir, porque ellos ser&aacute;n capaces de administrar bien su Tiempo.&rdquo; Y posiblemente si supiese a ciencia cierta que voy a morir ma&ntilde;ana, no todas las cosas que hiciera esta noche pudieran englobarse dentro de lo que la mayor&iacute;a de mis cong&eacute;neres consideran como hacer lo correcto. Si estuviese segura de morir ma&ntilde;ana, pondr&iacute;a todo mi empe&ntilde;o en volver a enamorarme de nuevo (aunque s&oacute;lo durara las horas que me restan), saldr&iacute;a a bailar desnuda bajo la lluvia, besar&iacute;a y abrazar&iacute;a a todas las personas que amo y nunca me volver&iacute;a a dejar nada en el tintero&hellip;</span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;</span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana;">Cada d&iacute;a de nuestra Vida es un peque&ntilde;o milagro que a base de repetitivo ha terminado por pasarnos desapercibido, pero no debemos olvidar que la vida es lo que nos sucede mientras estamos empe&ntilde;ados en hacer otros planes.</span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;</span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana;">Y es que somos nosotros mismos los que construimos muros en lugar de puentes alrededor de nuestras ilusiones, y aprendemos a enga&ntilde;ar al coraz&oacute;n para que se conforme tan s&oacute;lo con lo que tiene a su alcance, en lugar de abrirle la ventana para que salga a remontar el vuelo&hellip; Dicen que cada uno es su propio demonio y hace de este mundo su infierno, pero yo estoy convencida de que los demonios tan s&oacute;lo somos &aacute;ngeles con las alas rotas.</span></p><p>&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Sun, 07 Dec 2008 05:17:00 +0000</pubDate></item><item><title>Cicatrices</title><link>https://corazondetrapo.blogia.com/2008/120601-cicatrices.php</link><guid isPermaLink="true">https://corazondetrapo.blogia.com/2008/120601-cicatrices.php</guid><description><![CDATA[<p>&nbsp;</p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">No puedo evitar sentir una fascinaci&oacute;n especial por las cicatrices de las personas que voy encontrando en mi vida. A veces una sola de esas peque&ntilde;as marcas cuenta m&aacute;s de lo que se puede contar en una conversaci&oacute;n entera, y son el testimonio indeleble de un lugar en el que estuvimos y de la gente que nos rode&oacute; en ese momento. Y creo que deber&iacute;amos lucirlas orgullosos porque demuestran que de momento, hemos sido capaces de sobrevivirle a la vida.</span></span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;</span></span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Una vez tuve un novio que ten&iacute;a la cicatriz m&aacute;s incre&iacute;ble que hab&iacute;a visto jam&aacute;s. Se deslizaba como una serpiente desde la parte central de su columna rodeando su cintura, hasta ir a parar casi al ombligo. Era la marca de una complicada operaci&oacute;n, pero resultaba al mismo tiempo elegante y seductora, digna de ser mostrada como el mejor de los tatuajes. Pero lejos de eso, su portador se avergonzaba de ella y apenas era capaz de dar un paseo por la playa sin llevar una camiseta que ocultara lo que para &eacute;l era un estigma. Me atrevo a aventurar que esta diferencia de opiniones fue uno de los detalles que propici&oacute; nuestra posterior ruptura.</span></span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;</span></span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Y si tengo que elegir entre alguna de mis heridas de guerra, me quedo sin lugar a dudas con la peque&ntilde;a cicatriz que cruza mi ceja izquierda, fruto de un accidental encontronazo con alguien que durante casi dos a&ntilde;os fue el gran amor plat&oacute;nico de mi vida (oh, dios santo, empiezo a sonar como una verdadera mujer maltratada). Y cada vez que la veo al mirarme en el espejo, vienen a mi mente de forma infalible una serie de im&aacute;genes, fotogramas veloces de aquellos d&iacute;as felices.</span></span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;</span></span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana;"><span style="font-size: small;">La &uacute;nica cara oscura de una cicatriz, es que la piel pierde gran parte de su sensibilidad. Porque el precio a pagar por sobrevivir, siempre es el de endurecernos. Y me da miedo pensar que eso haya sido lo que le haya pasado a mi coraz&oacute;n, que aunque s&oacute;lo se rompi&oacute; de verdad una vez, qued&oacute; hecho a&ntilde;icos. Y al recomponer tantos trocitos peque&ntilde;os, ha acabado quedando m&aacute;s cicatriz insensible que coraz&oacute;n, y por eso en alg&uacute;n momento de mi existencia, tuve que cambiarlo por un coraz&oacute;n de trapo&hellip;</span></span></p><p>&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Sat, 06 Dec 2008 19:10:00 +0000</pubDate></item><item><title>&#xA1;Pues as&#xED; ocho horas!</title><link>https://corazondetrapo.blogia.com/2008/120401-pues-asi-ocho-horas-.php</link><guid isPermaLink="true">https://corazondetrapo.blogia.com/2008/120401-pues-asi-ocho-horas-.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: verdana,geneva; font-size: small;">Dicen que pasamos un tercio de nuestra vida durmiendo, otro tercio trabajando y s&oacute;lo el &uacute;ltimo haciendo lo que realmente queremos. Respecto a lo de dormir, lo &uacute;nico que podemos hacer es invertir en un buen colch&oacute;n de 2x2, de l&aacute;tex a ser posible, de &eacute;sos que unas estupendas se&ntilde;oritas anuncian continuamente en los momentos de "telepromoci&oacute;n" de nuestras series favoritas.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: verdana,geneva; font-size: small;">Pero, &iquest;qu&eacute; pasa con el temido trabajo? Nuestro pa&iacute;s est&aacute; en los primeros puestos de las listas de absentismo laboral por diversos motivos dentro de la Uni&oacute;n Europea. Vaya, que nos escaqueamos con casi cualquier excusa en cuanto podemos. Y eso que trabajamos poco, es decir, que seg&uacute;n una estad&iacute;stica de &eacute;sas s&uacute;per fiables, la mayor&iacute;a de los espa&ntilde;oles preferimos trabajar menos horas aunque ganemos mucho menos dinero. &iquest;La causa? Que la mayor&iacute;a trabaja en cosas que no est&aacute;n ni de lejos relacionadas con lo que estudiaron o con su verdadera vocaci&oacute;n.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: verdana,geneva; font-size: small;">Yo me he planteado todo esto, y he decidido que a partir de ahora no trabajar&eacute; en nada que no me haga sentir plenamente realizada, por el bien de mi amada paz mental, y para evitar que un pu&ntilde;ado de jefas incompetentes me provoquen tics nerviosos. Pienso ganarme la vida escribiendo, interpretando o simplemente existiendo, que eso s&iacute; que se me da bastante bien. Lo que no me queda claro es qu&eacute; tipo de juegos malabares tendr&eacute; que hacer para pagar mis facturas. A lo mejor puedo pedirle alguna subvenci&oacute;n a pap&aacute;...</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: verdana,geneva; font-size: small;">Cualquier cosa ser&aacute; mejor que acabar como una esclava encadenada a las galeras psicol&oacute;gicas de alguna empresa alienante que me llene la cabeza de absurdas ideas de corporativismo, no sea que al final acabemos todos como el loco del chiste...</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: verdana,geneva; font-size: small;">[En un psiqui&aacute;trico, un m&eacute;dico observaba como d&iacute;a tras d&iacute;a uno de los pacientes se pasaba todo su tiempo libre con la oreja pegada a una de las paredes, escuchando, parando s&oacute;lo para las comidas. Despu&eacute;s de una semana, el m&eacute;dico no pudo reprimir su curiosidad, y cuando vio que el loco pegaba su oreja a la pared, lo imit&oacute;. Pero no consigui&oacute; o&iacute;r nada, y le dijo:</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: verdana,geneva; font-size: small;">- &iexcl;Si no se oye nada!</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: verdana,geneva; font-size: small;">Y el loco le contest&oacute;:</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: verdana,geneva; font-size: small;">-&iexcl;Pues as&iacute; ocho horas!]</span></p>]]></description><pubDate>Thu, 04 Dec 2008 13:27:00 +0000</pubDate></item><item><title>Ah, crudeli!</title><link>https://corazondetrapo.blogia.com/2008/102301-ah-crudeli-.php</link><guid isPermaLink="true">https://corazondetrapo.blogia.com/2008/102301-ah-crudeli-.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium;">Resulta incre&iacute;ble la capacidad de algunos seres humanos, o seres vivientes deber&iacute;a decir, para hacer sentir miserables a aqu&eacute;llos que les rodean. Se trata de una mezquindad rayana en lo cruel e incluso, muchas veces, en lo absurdo, y que se ve escenificada en el pan nuestro de cada d&iacute;a de la mano de los m&aacute;s variopintos personajes: la jefa frustrada a la que cualquier cosa que hagamos le parece mal, el chico guay que va de rebelde por la vida con sus auriculares a toda pastilla, y que entra a empujones en el metro en cuanto se abren las puertas para mirarte con suficiencia desde el &uacute;nico asiento que se hab&iacute;a quedado vac&iacute;o, o ese familiar que todos tenemos ("t&iacute;o tonto putas", que dir&iacute;a Chenita) que ha pasado alguna que otra temporada en la c&aacute;rcel por maltratar a alg&uacute;n otro familiar... los crueles obvios, y los no tan obvios, porque tambi&eacute;n est&aacute;n aqu&eacute;llos que cada vez que hacen algo mal son capaces de darle la vuelta a la tortilla para que la culpabilidad caiga con todo su peso sobre ti.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium;">Intento sentir empat&iacute;a hacia este tipo de personas. &iquest; Qu&eacute; les hace comportarse de este modo? &iquest; D&oacute;nde buscar la ra&iacute;z de esas actitudes? Puede que sea s&oacute;lo ego&iacute;smo puro y duro. Un deseo de autoafirmaci&oacute;n o de establecer una supremac&iacute;a, que encuentra su camino en el pisoteo reiterado de aqu&eacute;llos que est&aacute;n por debajo de nosotros.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium;">Pero, &iquest;y si fuera algo m&aacute;s? &iquest;Y si debajo de esto hubiera en realidad la necesidad de establecer al menos alg&uacute;n tipo de comunicaci&oacute;n? Porque eso son nuestras relaciones, di&aacute;logos constantes. Y es posible que para muchas personas la &uacute;nica v&iacute;a de comunicarse sea una sarta de vocablos malsonantes.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium;">O puede que tanto intento de empat&iacute;a est&eacute; al fin desembocando en s&iacute;ndrome de Estocolmo...</span></p>]]></description><pubDate>Thu, 23 Oct 2008 04:50:00 +0000</pubDate></item><item><title>La se&#xF1;ora de la 416</title><link>https://corazondetrapo.blogia.com/2008/091804-la-senora-de-la-416.php</link><guid isPermaLink="true">https://corazondetrapo.blogia.com/2008/091804-la-senora-de-la-416.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium;">Toda adolescente enamoradiza que se precie debe haber pasado al menos un curso acad&eacute;mico suspirando desde el pupitre por ese joven y pasional profesor de literatura (o de filosof&iacute;a, es cuesti&oacute;n de gustos), y claro, yo no iba a ser menos. Y ser&iacute;a divertido recordarlo si no fuera porque de repente un d&iacute;a te encuentras con &eacute;l, y resulta que est&aacute; casado, con hijos y, lo que resulta a&uacute;n peor, con canas. Y te das cuenta de que el tiempo no pasa en balde, ni siquiera para las personas que viven s&oacute;lo en tus recuerdos. Ni siquiera para ti.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium;">Hace poco y por cuestiones que no vienen al caso, estaba yo pasando un par de d&iacute;as de vacaciones en r&eacute;gimen de todo inclu&iacute;do en la cl&iacute;nica de San Jos&eacute; de Madrid. Como era puente y el personal se hab&iacute;a visto mermado por las ansias humanas de evasi&oacute;n, pretend&iacute;an trasladarnos a todos los pacientes a la primera planta para hacer m&aacute;s f&aacute;ciles los controles y revisiones. La enfermera entr&oacute;, y me dijo que me duchase antes de cambiar de habitaci&oacute;n. Yo, que hab&iacute;a ingresado apenas doce horas antes (reci&eacute;n duchada, debo decirlo, porque present&iacute;a lo que me esperaba) y que sab&iacute;a que el alta inminente que se avecinaba me pon&iacute;a delante la perspectiva de mi cuarto de ba&ntilde;o, infinitamente m&aacute;s grande, c&aacute;lido y limpio, me negu&eacute; amablemente a ducharme. A lo que la susodicha enfermera no tuvo otra cosa que hacer, que asomar la cabeza fuera de la puerta y comunicar a voz en grito a su compa&ntilde;era: <em>&iexcl;&iexcl;&iexcl; Puriiiiii, que la se&ntilde;ora de la 416 dice que no se duchaaaa!!!</em>, sumi&eacute;ndome en un cruel y humillante estado de shock, no tanto por airear a los cuatro vientos mi supuesta falta de higiene, sino porque me estaba llamando <em>se&ntilde;ora... &iexcl;Se&ntilde;ora!...</em> &iexcl;A m&iacute;!</span></p>]]></description><pubDate>Thu, 18 Sep 2008 13:28:00 +0000</pubDate></item><item><title>Diario de una mujer emocionalmente maltratada</title><link>https://corazondetrapo.blogia.com/2008/091803-diario-de-una-mujer-emocionalmente-maltratada.php</link><guid isPermaLink="true">https://corazondetrapo.blogia.com/2008/091803-diario-de-una-mujer-emocionalmente-maltratada.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium;"><em>Ad&aacute;n dese&oacute; la manzana s&oacute;lo porque estaba prohibida. El error fue no prohibirle la serpiente, porque entonces se la hubiera comido. (Mark Twain)</em></span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium;"><em></em>Siempre he cre&iacute;do tener bastante clara mi prioridad en caso de que tuviera que elegir entre amar o ser amada. Amar. Siempre. En cualquier caso. Y no era negociable. A mis ojos, nada se pod&iacute;a comparar con la inconmesurable dicha que provoca el amar sin l&iacute;mites ni condiciones. Y el colmo del &eacute;xtasis ven&iacute;a de la mano de los amores no correspondidos. &iexcl;Qu&eacute; delicioso resultaba poder amar libremente, sin tener que esperar nada a cambio! Y m&aacute;s a&uacute;n si el sujeto en cuesti&oacute;n ni siquiera era merecedor de tan dulces atenciones.<br /></span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium;">Este c&uacute;mulo de bienintencionado masoquismo ha provocado en mi vida tantas descargas de adrenalina, tantas enso&ntilde;aciones, que avergonzar&iacute;an a cualquier persona que tuviera la m&aacute;s m&iacute;nima inteligencia emocional. Y &eacute;se no era mi caso. </span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium;">Pero es que claro, para mantenerse vivo, el amor necesita del conflicto como las personas necesitamos del ox&iacute;geno para vivir. Si no hay obst&aacute;culos que salvar, no habr&aacute; romance, por apasionado que sea, capaz de resistir a las silenciosas flechas de la rutina. Estos obst&aacute;culos pueden ser de diferente naturaleza. Pero dejando a un lado el s&iacute;ndrome de Romeo y Julieta (ya que enfrentarse a la familia para defender el amor entra&ntilde;a una diversi&oacute;n bastante limitada), resulta obvio que las pasiones realmente interesantes surgen cuando se trata m&aacute;s de conflictos internos. Y es que no hay manera m&aacute;s segura de enamorarnos de alguien que intentar obligarnos a nosotros mismos a no hacerlo. Ya me lo dec&iacute;a &Oacute;scar (Wilde): los j&oacute;venes quieren ser fieles, y no lo son; los viejos infieles, pero no pueden. Aunque no s&eacute; de qu&eacute; me quejo, las mujeres nos lo pasamos mejor en este mundo: nos proh&iacute;ben m&aacute;s cosas.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium;">As&iacute; que estoy segura de que si me pega es porque me lo merezco. Por est&uacute;pida, entre otras cosas.</span></p>]]></description><pubDate>Thu, 18 Sep 2008 12:38:00 +0000</pubDate></item><item><title>Ssssshhh...</title><link>https://corazondetrapo.blogia.com/2008/091802-ssssshhh-.php</link><guid isPermaLink="true">https://corazondetrapo.blogia.com/2008/091802-ssssshhh-.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium;">Y una vez m&aacute;s, el silencio se alz&oacute; entre nosotros como un muro invisible pero infranqueable, separ&aacute;ndonos cada vez m&aacute;s de los sue&ntilde;os y de los anhelos compartidos. Ese horrible silencio que nos apartaba al uno del lado del otro para colocarnos frente a frente, como dos perfectos extra&ntilde;os, que miran sin ver, con los ojos vac&iacute;os, a una fuente de los deseos a la que alguien le ha robado ya todas las monedas.</span></p>]]></description><pubDate>Thu, 18 Sep 2008 11:37:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
